Nada, salvo sobrevivir.

Ha llegado la hora de correr por tu vida….

De la noche a la mañana la humanidad se enfrentó a su colapso total. Sin explicación aparente, una infección viral global nació de la nada y se propagó entre todos a una velocidad sorprendente.

Una maldición que sólo parecía afectar a los humanos, era un terrible virus que mataba, irremediablemente y en pocos minutos, a quien lo padecía. Tras morir, el afectado resucitaba a los pocos minutos, convertido en una horrenda y deforme caricatura de lo que era, en un muerto viviente. Todos ellos sin excepción atacaban de forma rabiosa a cualquier persona que no fuera como ellos…

Sí eras herido te contagiabas, si no, eras devorado…

Toda una epidemia de proporciones devastadoras que amenazaba con aniquilar a toda la humanidad. Naciones enteras cayeron en semanas presas de mareas incesantes de infectados que atacaban y devoraban todo a su paso, los esfuerzos de los no infectados parecían inútiles, las comunicaciones se colapsaron y regiones enteras del planeta quedaban incomunicadas…

Llegaba la hora de huir, de correr hacia los pocos lugares donde todavía existían esperanzas de supervivencia: Los Centros de Desinfección. Un último lugar para aquellos que tuvieran la osadía de poder llegar, un último hogar edificado por lo poco que quedaba de las naciones de la humanidad.

Corre hacia tu destino y evita a los muertos.

Teme el camino que te acecha y no te detengas ante nada.

Sortea los obstáculos y corre, corre sin parar por tu vida.